Dos razas, una misma historia
Aunque comparten nombre y ancestros, el Akita Japonés (Akita Inu) y el Akita Americano son hoy dos razas distintas, reconocidas por la Federación Cinológica Internacional (FCI) y el American Kennel Club (AKC).
Su separación no fue casual: tras la Segunda Guerra Mundial, el Akita original japonés se cruzó en Estados Unidos con otras razas grandes, lo que dio origen a una línea más robusta, de aspecto imponente y carácter ligeramente diferente.
Así, nacieron dos variantes con personalidades y rasgos bien definidos.
A la izquierda Akita Americano, a la derecha Akita Japonés
Origen y evolución histórica
Akita Japonés (Akita Inu)
- Origen: Prefectura de Akita, Japón.
- Historia: Criado originalmente como perro de caza mayor (osos, ciervos y jabalíes).
- Reconocimiento: Declarado Tesoro Nacional de Japón en 1931.
- Estilo: El estándar japonés busca preservar la pureza de la raza, priorizando elegancia, proporción y un temperamento sereno.
Akita Americano
- Origen: Deriva de ejemplares de Akita llevados a Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial.
- Historia: Los criadores estadounidenses seleccionaron ejemplares más grandes y potentes, a menudo mezclados con Mastines o Pastores Alemanes.
- Reconocimiento: El AKC lo reconoció oficialmente en 1972 como “Akita”.
- Estilo: Se priorizó el tamaño, la fuerza y un carácter más protector y vigilante.
Diferencias físicas entre el Akita Japonés y el Akita Americano
| Característica | Akita Japonés (Akita Inu) | Akita Americano |
|---|---|---|
| Altura | Machos: 64–70 cm; Hembras: 58–64 cm | Machos: 66–71 cm; Hembras: 61–66 cm |
| Peso | 30–45 kg | 45–60 kg |
| Cabeza | Más fina y triangular | Más ancha, tipo “oso” |
| Hocico | Delgado, recto | Más corto y grueso |
| Orejas | Pequeñas, triangulares, erguidas | Más grandes, separadas y redondeadas |
| Ojos | Almendrados, pequeños | Más grandes, redondos y oscuros |
| Cuerpo | Más estilizado y ligero | Más musculoso y robusto |
| Pelaje | Colores limitados (rojo, blanco, sésamo, atigrado) | Amplia gama (incluye negro, pinto, plata, etc.) |
| Cola | Enroscada, alta y densa | Similar, pero más voluminosa |
| Apariencia general | Elegante, armoniosa, refinada | Potente, imponente, tipo guardián |
El Akita Japonés representa la gracia y la pureza oriental, mientras que el Akita Americano refleja la fuerza y presencia occidental.
Temperamento y carácter
Akita Japonés: reservado, noble y tranquilo
- Es sereno, leal y digno.
- Tiende a ser más reservado con extraños y muy fiel con su familia.
- No es excesivamente juguetón, pero desarrolla un fuerte vínculo emocional con su dueño.
- Suele ser menos tolerante con otros perros, especialmente del mismo sexo.
- Ideal para personas tranquilas, experimentadas y con un entorno estable.
En palabras simples: el Akita Japonés no busca llamar la atención, pero siempre está atento y dispuesto a proteger en silencio.
Akita Americano: poderoso, protector y valiente
- Tiene un carácter más firme y territorial, típico de un perro de guarda.
- Suele ser más sociable y adaptable que el japonés si se cría correctamente.
- Tiende a formar fuertes lazos con toda la familia, no solo con una persona.
- Puede ser dominante con otros perros, por lo que necesita socialización temprana.
- Es más expresivo y energético, aunque igual de leal y noble.
El Akita Americano es el guardián que observa todo: calmado, pero decidido a actuar si percibe una amenaza.
Nivel de inteligencia y entrenamiento
Ambas razas son inteligentes, pero independientes.
A diferencia de perros que buscan agradar (como el Golden Retriever), el Akita analiza antes de obedecer.
- Akita Japonés: aprende rápido, pero necesita una guía paciente, sin gritos ni castigos. Responde mejor al respeto y la coherencia.
- Akita Americano: más adaptable al adiestramiento tradicional, aunque también necesita un líder firme y tranquilo.
Consejo experto: la clave está en la constancia, socialización desde cachorro y refuerzo positivo.
Nunca uses la fuerza con un Akita —puedes ganar obediencia, pero perderás su confianza.
Cuidados de salud y longevidad
Ambas líneas son robustas, pero comparten predisposiciones genéticas:
- Displasia de cadera y codo.
- Torsión gástrica.
- Problemas de tiroides (hipotiroidismo).
- Adenitis sebácea (enfermedad autoinmune del folículo piloso).
El Akita Japonés tiende a ser algo más sensible a las enfermedades autoinmunes, mientras que el Akita Americano puede tener más tendencia a problemas articulares por su tamaño.
Expectativa de vida:
- Akita Japonés: 10–13 años.
- Akita Americano: 9–12 años.
Alimentación recomendada
Ambos requieren una dieta equilibrada para razas grandes, rica en proteínas de calidad y grasas saludables.
- Akita Japonés: metabolismo más lento → controlar raciones para evitar sobrepeso.
- Akita Americano: mayor masa muscular → requiere más calorías y proteínas.
Apuesta por alimentos con ingredientes naturales: carnes magras, arroz integral, aceite de salmón y suplementos articulares (glucosamina y condroitina).
Cuidados del pelaje
Los dos Akitas comparten una característica clave: pelaje doble, denso y de muda estacional intensa.
- Cepilla 3–4 veces por semana (diario en primavera y otoño).
- Nunca rapes su pelo, ya que regula tanto el frío como el calor.
- Baña solo cuando sea necesario, usando champús suaves.
- Revisa orejas, uñas y piel para prevenir infecciones o irritaciones.
Espacio y estilo de vida ideal
| Aspecto | Akita Japonés | Akita Americano |
|---|---|---|
| Nivel de energía | Medio | Medio–Alto |
| Requiere espacio | Moderado, tranquilo | Amplio, con zonas para moverse |
| Clima ideal | Frío o templado | Frío, templado o seco |
| Relación con niños | Buena con supervisión | Buena, más tolerante |
| Con otros animales | Difícil si no fue socializado | Mejor tolerancia si se educa desde cachorro |
En ambos casos, no se recomiendan para dueños primerizos, sino para personas con experiencia en razas de carácter fuerte e independiente.
Curiosidades que los diferencian
- El Akita Japonés es considerado símbolo de buena suerte y salud en Japón.
- El Akita Americano es más popular en Estados Unidos y Europa, especialmente como perro guardián y familiar.
- En Japón, se obsequian figurillas de Akita como deseo de prosperidad.
- El famoso Hachikō, que esperó a su dueño durante años en la estación de Shibuya, era un Akita Japonés.
Conclusión: ¿Cuál elegir?
Ambos Akitas comparten nobleza, fuerza y una fidelidad inquebrantable, pero su diferencia principal está en su energía y temperamento.
- Si buscas un perro más reservado, elegante y silencioso, el Akita Japonés es tu elección.
- Si prefieres un compañero más protector, sociable y potente, el Akita Americano puede ser ideal para ti.
🌸 Dos almas distintas con una misma esencia: lealtad, dignidad y amor incondicional.
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